Hoy, 24 de agosto celebramos a nivel mundial, a nuestros Parques Nacionales, los cuales cumplen la misión de conservar tanto paisajes, como especies y ecosistemas.
La Región del Maule presenta siete áreas silvestres protegidas, en su mayoría, en la categoría de Reservas Nacionales y solo una en la categoría de Parque Nacional; correspondiente a la unidad Radal Siete Tazas, ubicada en la provincia de Curicó, comuna de Molina en la cuenca superior del Río Claro, limitando con la comuna de San Clemente, provincia de Talca.
Fue creada, en su nueva categoría de Parque Nacional, el 27 de marzo de 2008. La justificación de su creación radicó en la presencia de interesantes comunidades vegetales que no estaban representadas en el SNASPE, así como en la importancia de proteger especies de flora y fauna con problemas de conservación que habitan el área, junto con las bellezas escénicas que son necesarias de proteger para impedir su degradación. Así el año 2007 y dado los avances logrados se decide reclasificarla como Parque Nacional orientando sus objetivos tanto a la preservación de los ambientes naturales como al cumplimiento de las funciones complementarias de educación, recreación e investigación.
La unidad destaca por la protección de las especies de fauna como el Puma, la Güiña, el Gato Colocolo, el Pudú, el Carpintero Negro y la Yaca, entre otras. En lo que a flora se refiere, destacan Olivillo, Raulí, Roble, Coigüe y Laurel.
Los Parques y Áreas Protegidas nos demuestran día a día beneficios innumerables, tanto para las personas como para el planeta. Sigamos cuidando de ellos, y aprovechemos estos días para reflexionar sobre su importancia.