Fiesta del baile de los Negros en Lora.

Este próximo domingo 20 de octubre del 2013 en LORA (Tierra de Greda) en el Santuario de Nuestra Señora del Rosario (Patrimonio Nacional 2004) se lleva a efecto la celebración de la Virgen del Rosario y el tradicional Baile de los Negros (Tesoro Humano Vivo 2011).

Según nuestros ancestros, esta virgen está viva, es natural, y fue encontrada entre unas quebradas por los indígenas de la zona pero como la parroquia más cercana estaba ubicada en Vichuquén, fue trasladada allá, pero al otro día ya no se encontraba en su altar sino en la misma quebrada que fue encontrada, tenia llagas en los pies, y los vestidos hecho girones y embarrados por eso se deducía que había vuelto caminando.

Esta situación se repitió varias veces hasta que los indígenas decidieron traerla de regreso a su Lora querida en procesión, con los Pifaneros, que llevaban la melodía a través de los Pitos a los cuales ponían chicha en su interior para generar el sonido esperado, emitían música alusiva a la frase “PA´ VICHUQUEN…. PA´ LICANTEN”, siguiendo los sonidos altos y los bajos dependiendo de la cantidad de chicha en los instrumentos.

A su lado las “Indias” o Negras danzaban al ritmo de los Pifaneros con dos pasos hacia adelante y dos pasos hacia atrás y con su varita al aire ahuyentaban a los malos espíritus que pudiesen estar en el aire, era trasladada por los Compadritos a pulso y se encueraban con disfraces de animales para custodiar a la virgen y mantener el orden de las “indias” a su alrededor, hasta llegar a la comunidad de Lora en donde se levantó un templo y hasta el día de hoy se continua celebrando esta tradición cultural que tanta devoción ha cultivado entre sus feligreses.

Esta fiesta religiosa tradicional y cultural se realiza el tercer domingo del mes de octubre y se caracteriza por ser una actividad masiva, religiosa, se le baila a la virgen en agradecimiento por favores concedidos o por “mandas” hechas en nombre de la fe, es de carácter antropológico ya que se ha transmitido la información de generación en generación y con una versión de una leyenda viviente entre los coterráneos de la comuna de Licantén y alrededores.